Francia constituye el segundo principal exportador de toda la zona Euro por detrás del principal agente, Alemania. Sin embargo, el volumen de las importaciones se ha manifestado a lo largo del último tiempo siempre por encima del volumen de las exportaciones, situación que refleja un carácter deficitario estructural en la estructura comercial del país, siendo un constante deudor a nivel mundial.
Nota: precios de mercado de 2010.
El volumen de los flujos comerciales en los últimos 10 años ha estado atado al desempeño de una coyuntura internacional signada por una reducción de la producción y una menor apertura comercial como consecuencia de la crisis mundial y la adopción de políticas proteccionistas en las esferas nacionales. En este sentido, el año 2009 constituye un momento bisagra donde se reconoce una reducción significativa de las transacciones comerciales. Desde aquel año, y a causa del inicio de la recuperación económica y la recomposición del comercio mundial, tanto las exportaciones como las importaciones retornarían a la senda de crecimiento sostenido para ubicarse en niveles de 684.251 y 724.199 millones de euros (a precios de mercado de 2010) respectivamente.
Un dato a tener en cuenta es que desde el año 2012 se ha emprendido una tendencia de agravamiento del saldo comercial, acumulando año a año cifras en rojo más abultadas, remontándose las de los últimos años a los 40.000 millones de euros.
Si se analiza la composición de la canasta de exportación, puede decirse que Francia tiene un fuerte componente de productos manufacturados los cuales concentran el 68% de las mismas. En un segundo lugar se encuentran los servicios, los cuales acaparan el 22% del total. En un tercer orden de importancia se encuentran los productos agrícolas, forestales y pesqueros y el resto de los servicios que no son estrictamente de mercado (ayuda humanitaria, educación, administración pública y de defensa, etc), con porcentajes del 2,2% y 0,1% respectivamente.

Dentro del conjunto de productos de mayor importancia, los manufacturados, se reconocen los siguientes apartados: manufacturas de equipación de vehículos de transporte (24,2%); computadoras y equipación electrónica / maquinarias (18,3%); productos alimenticios, bebidas y tabaco (9,9%); productos refinados de petróleo (3,5%); provisión de energía y agua, minería y manejo de desechos (2,1%); y por último el resto de los productos manufacturados (41,8%).


El segundo grupo de mayor importancia, los servicios, se estructuran de la siguiente manera: Servicios profesionales, de administración y científicos y técnicos (49,3%), de venta, transporte, almacenamiento y acomodación de alimentos (26,3%); servicios de información y comunicación (12,6%); financieros y de aseguramiento (8,6%); otros servicios (3,2%).


Por el lado de las importaciones, se reconoce una estructura similar aunque más concentrada de manera que las manufacturas (74,9%) y los servicios (20,9%) concentran el 95% de las mismas.


Dentro del grupo de las manufacturas, las maquinarias, productos manufacturados eléctricos y computadoras, así como las manufacturas de equipo de transporte son las más representativas. Por el lado de los servicios, al igual que las exportaciones, la mayor carga se localiza en los servicios técnicos, científicos y profesionales, y en los servicios de transporte, almacenamiento y comercialización de retail.
Desagregando a mayor nivel de detalle los rubros de comercio, existe un conjunto de 5 segmentos de productos comercializados que concentran el 25% de las exportaciones y el 20% de las importaciones:

Fuente: elaboración propia en base a datos de Comtrade (https://es.portal.santandertrade.com/analizar-mercados/francia/politica-y-economia)
El intercambio comercial de Francia se encuentra fuertemente concentrado sobre pocos socios comerciales siendo que tanto en las exportaciones como en las importaciones, el 50% de los flujos comerciales se efectúa con tan solo 5 países. Dentro de este grupo de países Alemania constituye el mayor socio comercial, siendo el mayor receptor y el mayor proveedor de bienes.

Fuente: elaboración propia en base a datos de Comtrade (https://es.portal.santandertrade.com/analizar-mercados/francia/politica-y-economia)
Francia se circunscribe dentro de la Unión Europea, conjunto de países con los cuáles comparte una política comercial común, existiendo una relación de libre comercio entre todos los países miembro, así también como manteniendo una misma política comercial exterior respecto al resto de los países que no conforman el bloque. En este sentido, existe una política común respecto a las barreras de entrada y a la aplicación de aranceles sobre productos importados mediante la implementación del Taric, Arancel integrado de las comunidades europeas.
Más allá de la integración netamente comercial, existe un mayor grado de interrelación entre los países signado por la unión monetaria, fenómeno que tiene como resultado el bloque de la Zona Euro. En este contexto, los países integrados poseen una moneda en común, el euro, de manera que abandonan la potestad de implementar su propia política monetaria y fiscal para pasar a estar supeditados a la gestión de las entidades centrales, el Banco Central Europeo y la Comisión Económica Europea.
En este sentido, la Unión Europea constituye hoy la mayor potencia económica mundial, el mayor importador y exportador y el principal sujeto beneficiario de inversión extranjera directa. Conteniendo apenas el 7% de la población del mundo, el bloque genera más de un cuarto de la riqueza mundial en términos de PBI.
Las cuentas capital y financiera refuerzan aún más la situación deudora del país a nivel mundial que subyace, dados los resultados de la balanza comercial. En este caso el saldo negativo por la suma de ambas cuentas se remonta a los 31 mil millones de euros.

Fuente: elaboración propia en base a datos del Banco de Francia para el año 2017 (https://www.banque-france.fr/sites/default/files/webstat_pdf/bdp_fra_2187_en-gb_bdp_stat_info_juin_2018_en_v3.pdf)
La deuda externa de Francia es significativamente elevada. Es así que, si se observa el volumen bruto de deuda para el año 2017, el país ocupó el tercer lugar en orden de importancia en el ranking mundial con una magnitud de 5,3 miles de millones de euros, tan solo por detrás de Estados Unidos y Reino Unido. Ahora bien, si se observa la deuda externa en función del PBI, entonces se posiciona en el puesto 16 con un valor por encima el 220%.
Como puede observarse en la siguiente figura, el volumen de deuda externa contraído por Francia ha representado casi el doble del promedio de la Unión Europea para cada uno de los últimos 10 años.

Fuente: elaboración propia en base a datos de Ceicdata (https://www.ceicdata.com/en/indicator/france/external-debt--of-nominal-gdp)
La deuda estatal francesa presentaba desde momentos antes de la crisis valores más elevados que aquel del 60% impuesto como límite por las premisas de la Unión Europea. Desde aquel año, entonces, se profundiza la situación de vulnerabilidad de la economía francesa para pasar a representar en el año 2017 casi el 100% de su producto bruto.

Si bien el nivel de la deuda privada se ha mantenido relativamente constante a lo largo de los últimos 10 años, exhibe valores elevados de hasta el 66%, cifras que superan la media del 50% para la Unión Europea.


Fuente: elaboración propia en base a datos de Ceicdata (https://www.ceicdata.com/en/indicator/france/household-debt--of-nominal-gdp)
Cada una de las agencias de calificación de riesgo otorgan a Francia, en el último año disponible, el segundo mejor rating en orden de jerarquía. Si bien el nivel de deuda pública y de deuda externa de Francia representa uno de los más elevados a nivel mundial, esta situación refleja que el mercado adjudica un bajo nivel de riesgo al impago de la deuda y que se considera un país seguro para llevar a cabo inversiones por gozar de estabilidad económica y financiera.
Fuente: elaboración propia en base a datos de Datos Macro (https://datosmacro.expansion.com/ratings). *Año 2018 **Año 2016 ***Año 2018