Hasta
hace pocos años la principal actividad económica
del archipiélago era la agricultura. Hoy
esta situación ha cambiado y el 74,6% de
la riqueza regional se produce por el sector terciario,
fundamentalmente por el turismo o actividades ligadas
a él. La tierra de cultivo sólo ocupa
el 10% de la superficie de las islas, debido al
relieve muy accidentado o a la extrema aridez de
algunas zonas. La mayor parte de los cultivos son
de secano (cebada, trigo, vid y patatas o papas,
de las que se obtienen muchas variedades). Los cultivos
de regadío son especializados y están
dirigidos a la comercialización en el resto
de España; los más extendidos son
plátanos, tabaco y tomates tempranos. En
los últimos años se ha iniciado la
exportación de frutas tropicales (aguacates,
piñas o mangos) y otros cultivos de invernadero.
En Canarias hay poca actividad ganadera debido,
en gran parte, a la escasez de pastos. La pesca
es un sector que produce una apreciable fuente de
ingresos aunque ha sufrido las vicisitudes de las
políticas restrictivas del gobierno marroquí
en las aguas territoriales de este país.
Pese a todo, es la segunda región pesquera
española, alcanzándose capturas que
rondan las 100.000 t al año. A partir de
la pesca se han desarrollado industrias conserveras,
harineras y de congelados.
La industria canaria está ligada al sector
agroalimentario. Además de las de derivados
de la pesca, existen otras de elaboración
de bebidas y conservas. La más importante
en los últimos 50 años es la fabricación
de cigarrillos negros y cigarros puros, aunque ha
sufrido un ligero retroceso en los últimos
tiempos. La instalación industrial más
grande de la región es la planta de refinado
de petróleos que la empresa CEPSA posee en
Santa Cruz de Tenerife; es la de mayor capacidad
refinera de España y abastece a numerosos
clientes, entre los que se encuentran algunos países
africanos.
El sector terciario ocupa un papel muy destacado
por la fuerte expansión que ha tenido en
las últimas décadas el sector turístico.
En la década de 1960 se produjo una primera
oleada que inició un proceso de crecimiento
que aún no se ha detenido. Ello ha provocado
un gran despegue de la construcción y la
creación de numerosos puestos de trabajo
en los servicios turísticos o actividades
que dependen de la demanda de éste. Así
mismo, el turismo ha supuesto la revitalización
de las poblaciones costeras y la creación
de grandes complejos (playa de los Cristianos o
de las Américas en Tenerife o Maspalomas
en Gran Canaria, entre otras). Actualmente hay 44.000
establecimientos hosteleros, de los que una buena
parte son hoteles, con 230.000 plazas. Las islas
de mayor actividad turística son Gran Canaria,
Tenerife, Lanzarote y, últimamente, Fuerteventura.
Hierro, La Gomera y La Palma apenas participan de
este fenómeno. La mayor parte de los turistas
son españoles (30%), seguidos de alemanes
e ingleses.
Según el informe de Fedeco, el sector comercial
constituye en Canarias la actividad económica
más importante en términos de aportación
al Valor Añadido Bruto regional (16-18%)
por encima de actividades tan relevantes en la estructura
económica del Archipiélago como la
hostelería, restauración, agricultura,
pesca o la construcción. Además, el
comercio minorista está formado por 20.780
establecimientos comerciales, que representan una
tasa de 1,27 comercios por cada 100 habitantes,
con un total de 58.184 empleados. Esto implica que
el 8,75 por ciento de la población activa
del Archipiélago trabaja en el comercio minorista
y, si nos atenemos a cifras en relación a
la población ocupada, el 10,45 %. En las
Islas Canarias, el sector comercio supone un 36,3
% del total de la actividad económica. Este
dato, según el sector comercial, responde
al hecho de la economía canaria está
enfocada mayoritariamente hacia los servicios, como
lo demuestra el que la industria y la construcción
juntas no llegan al 14% de la actividad económica.
Por otro lado, el transporte supone un 7,3%, situándose
como la tercera actividad más importante
en Canarias, por delante de la agricultura, la industria
y la construcción. "Se trata de un sector
muy disperso y numeroso , donde el 82% de las empresas
que lo componen poseen un solo establecimiento.
La estrechez de la distribución y comercialización
de las empresas canarias, junto a su reducido tamaño,
pueden achacarse a los límites expansivos
que supone actuar en un entorno insular".