En el 2003 la Inversión Extranjera Directa de España se concentraba principalmente en las dos regiones más importantes del país, Madrid y Cataluña, sumando entre las dos casi el 80% del total. Por detrás de ellas se encontraban El País Vasco y Canarias (sumando alrededor de un 10% de IED las dos); las demás regiones se distribuían el otro 10% en niveles mínimos de inversión.

No obstante, en el año 2005 Canarias perdió más de un 90% de la Inversión Extranjera Directa, desatando una gran controversia sobre los motivos de tales reacciones y creando preocupación en el sector empresarial y económico de la región. Asimismo, la Inversión de Canarias en el exterior también se vio afectada al presentar un saldo negativo del 95,4%.




La baja que registró la inversión extranjera directa en el año 2005, hizo que la misma descendiera de 338 millones en el 2004 a 27 millones en el 2005, ubicándose de esta manera, en un 0,2% de toda España después de haber conseguido un 2,9% en uno de sus mejores momentos.

La comunidad de Canarias está tomando las medidas necesarias para detener la caída de la inversión y colocarla nuevamente entre una de las principales de España. Sin embargo, algunos especialistas lo consideran un verdadero reto, después de la extraordinaria baja que ha presentado en los últimos meses.

Canarias, intenta recuperar a corto plazo la posición que tenía hasta hace poco con respecto a España, y de esta manera, atraer más inversión para promover el crecimiento y desarrollo económico de la región.

Los principales sectores receptores de inversión extranjera directa en Canarias son: Gestión de sociedades y tenencia de valores, hostelería, Transportes y comunicaciones, actividades inmobiliarias y servicios, intermediación financiera, banca y seguros, entre otros de menor importancia. Siendo la gestión de sociedades y tenencia de valores el destino principal de la inversión extranjera directa que entra a Canarias.

No obstante, de un tiempo para acá, áreas como la biotecnología y la tecnología alimentaría y marina se han empezado a beneficiar de la entrada de inversión extranjera, lo que significa para Canarias, la posibilidad de crear nuevos mercados de desarrollo económico y diversificar así su industria.
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